lunes, 8 de noviembre de 2010

Retomando el camino

La clase del jueves 21 de octubre del año en curso, ha significado un verdadero retomamiento del camino andragógico, tras la tormenta otoñal de los exámenes parciales.
El tema de la clase, Los Fines de la Educación, nos ha llevado a mirar hacia adelante, hacia los horizontes educativos personales, regionales, nacionales y mundiales. La gran pregunta: Educar... ¿Para qué?, comienza a adquirir una dirección reflexiva, la cual durará varias clases.
Me da gusto ver que la mayoría de mis estudiantes se puedan sustraer a la mismidad de sus resultados académicos y llevar su mirada lejos, muy lejos... hasta el horizonte mismo de su futuro ejercicio educativo, mediante la reflexión de sus finalidades.
Esta clase ha sido una gran oportunidad de fortalecer en mis estudiantes la doble perspectiva de la educación actual:
  • Educar para transmitir nuestra herencia cultural.
  • Educar para motivar los cambios que favorezcan mejoras.
Es difícil mantener los dos pies bien plantados, uno en cada uno de estos dos fines, sobre todo cuando en algunos aspectos, devienen en contradictorios y/u opuestos. Empero, es necesario que mis pedagogas en recién formación vayan tomando posturas claras con respecto a su futura misión educativa, de cara a ambos fines.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Reflexión tras las primeras calificaciones

Mi clase del lunes 18 de octubre fue bastante singular:
Llegué, noté a mis estudiantes más callados de lo normal y procedí a repartirles los exámenes y a informarles sus calificaciones globales correspondientes al primer parcial. Sus rostros definitivamente no correspondían a las notas que habían obtenido en mi asignatura, razón por la cual comencé a charlar con ellas (y él) para comprender sus estados de ánimo y encauzarlos hacia una sesión normal de clases.
Pronto me di cuenta el motivo de dichos estados de ánimo "a la baja": sus resultados en la mayoría de las materias habían sido por debajo de sus expectativas. Ante tal situación, y fundamentado en el desarrollo de competencias actitudinarias (y afectivo-emocionales) derivado del perfil de egreso de la licenciatura que cursan, y del espíritu de la asignatura que les imparto, tomé la decisión de cambiar radicalmente la planeación de la sesión, y convertirla en un proceso de reflexión sobre su desempeño académico en el primer parcial.
Muchas de ellas son conscientes de que no se aplicaron lo suficiente tanto en la elaboración de las distintas evidencias de aprendizaje, como en el estudio previo a los exámenes parciales. No obstante lo anterior, la respuesta que estaban generando no era la más saludable posible, pues con autorrecriminaciones y estados de ánimo cargados de tristeza, no es posible construir estrategias de mejora académica.
Mediante una sesión grupal de desahogo emocional, pretendí captar su atención y encauzarla lo mejor posible. Pretendí llevarlas de la autorrecriminación a la reflexión constructiva y, de ésta al diseño de una estrategia intuitiva de mejora.
Mediante un pequeño cuestionario, les induje a sacar por escrito sus contenidos emocionales negativos, como medida previa a la reflexión constructiva.
En seguida, pasamos a la autoevaluación de recursos y áreas de debilidad, de cara al segundo parcial. Finalmente a que cada una elaborara una pequeña agenda de tres semanas, con acciones concretas para la mejora del desempeño. Cabe decir que preferí que las dos últimas actividades se realizaran totalmente de manera provada, para que las estudiantes pudieran explayarse sin inhibición alguna.
Considero que esta sesión tan singular ha arrojado resultados positivos. La evidencia más inmediata es que la mayoría salieron con mejores rostros de la clase. Espero que también el trabajo cognitivo-estratégico les haya servido... Habrá que esperar al segundo paracial para ver los resultados más concretos de dicha intervención.